Una ventana a la información europea
Una persona en una bicicleta eléctrica de alquiler en Londres, Reino Unido. EFE/EPA/TOLGA AKMEN / Archivo
Bruselas (EuroEFE).- Los sistemas de bicicletas compartidas generan unos beneficios medioambientales, sanitarios y económicos anuales en Europa por valor de 305 millones de euros, según un estudio encargado por la patronal ciclista Cycling Industries Europe y por el proyecto de la Unión Europea para fomentar la innovación EIT Urban Mobility.
La idea de compartir la bici surgió en 1965 en Ámsterdam con el «plan de las bicicletas blancas» del movimiento contracultural Provo, de inspiración anarquista y artística, que desplegó bicicletas pintadas de blanco y sin candados por la icónica ciudad de los canales.
Aquella iniciativa, de marcado carácter político para denunciar el dominio del coche en la ciudad, no prosperó como sistema. Pero dejó un profundo legado que se traduce actualmente en una red de 438.000 bicis comunes en más de 150 grandes y pequeñas ciudades de la Unión Europea, Suiza y Noruega, área de estudio del informe elaborado por la consultora EY.







