El partido del domingo frente al Celta, una cita crucial para el futuro del equipo donostiarra, ahora en puestos de descenso
El fin de semana sin fútbol de Primera no le ha sentado mal del todo a la Real Sociedad, penúltima en este momento con cinco puntos, los mismos que el colista Mallorca. Asomarse a la ventana de selecciones después de una derrota suele ser un mal trago para cualquier equipo, pero en San Sebastián ha venido bien para calmar un poco los ánimos y pensar con algo más de perspectiva. Ver, por ejemplo, a Mikel Oyarzabal, un jugador “infravalorado”, según e...
l seleccionador, marcando goles con la selección española, levanta un tanto el ánimo de los aficionados, por mucho que también se dispare la nostalgia de observar el despliegue de un Mikel Merino total, y un Zubimendi majestuoso, ahora ambos fuera del radar realista.
Pero al menos, la indignación inmediata tras la derrota última en Anoeta ante el Rayo Vallecano, se ha ido atemperando con el paso de los días. Se pedían cabezas, se cuestionaba la labor del entrenador, Sergio Francisco, la del director deportivo Erik Bretos, y la del presidente, Jokin Aperribay, después de un comienzo de temporada frustrante con una plantilla, que según los expertos del mercado de futbolistas, es la sexta de la Liga con más valor. Pero las cosas no salen como se esperaban. “Para mí es difícil asimilar que llevemos una victoria en ocho partidos”. Confesaba el entrenador tras perder frente al Rayo. “El equipo ha hecho muchas más cosas como para llevar una victoria”.






