La presidenta del Santander mantiene una charla con el presidente de JP Morgan en un foro organizado por el IFF
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha vuelto a uno de los foros donde mejor se lo pasa. El que organiza el Instituto Internacional de Finanzas (IIF) en Washington —coincidiendo con la reunión anual del FMI—, donde este jueves ha conversado con el presidente de mayor banco del mundo (JP Morgan), Jamie Dimon, con el que ha mostrado complicidad y buen humor, con intercambio de bromas incluido.
Durante la conversación, ante dos centenares de empresarios estadounidenses, que han pagado una buena suma por asistir al acto en el edificio del Ronald Reagan Center, Botín ha advertido: “El mayor riesgo que tenemos es un crecimiento demasiado lento. Y eso es muy frustrante para mucha gente”.
La banquera española ha explicado que aunque las cifras no parezcan tan pesimistas, hay que estar alerta si uno indaga en la situación de “la población con bajos ingresos, no solo en Estados Unidos, sino en todas partes”. Y ha añadido: “Eso es algo importante porque la inflación es acumulativa. Los salarios no han subido tanto como en Estados Unidos”.
Botín ha explicado el efecto riqueza. Ha señalado que el 70% de los estadounidenses tiene acciones. Y la Bolsa está viviendo una época de exuberancia, por lo que aumenta la riqueza de los estadounidenses. “En Europa, ese no es el caso. Así que la gente se empobrece cada día por algunos ahorros”. Por eso, ha defendido ante una concurrida plana de empresarios y analistas: “Creo que hay un problema estructural de bajo crecimiento, o de un crecimiento inferior al que necesitamos, entre otras cosas, para pagar la deuda”.






