El responsable de los efectivos preguntó por qué debían supervisar la rambla cuatro horas antes de que su desbordamiento desatara la tragedia que dejó 229 muertos. “¿El tema qué sería?“, inquirió dubitativo

El día de una de las catástrofes naturales más mortíferas de España, la dana que dejó 229 fallecidos en 2024, un responsable del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia preguntó por qué debía desplegar a su equipo en el barranco del Poyo, génesis de la inundación que desató la desgracia. El jefe de estos efectivos formuló esta cuestión a las 12.23 horas. Entonces, existía ya una alerta hidrológica en el Poyo; la

-agencia-estatal-meteorologia/" data-link-track-dtm="">Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había decretado cinco horas antes una alerta roja; el 112, la centralita de emergencias autonómica, era bombardeada con centenares de llamadas de desesperación; y los propios bomberos habían participado ya en más de 200 rescates.

La insólita reacción del responsable de los bomberos, un sargento coordinador de este cuerpo que pertenece a la Diputación de Valencia, forma parte de un informe de la Guardia Civil al que ha tenido acceso EL PAÍS. El documento se ha incorporado a las pesquisas de la jueza de (Catarroja) que indaga la tragedia, Nuria Ruiz Tobarra.