El Museu Tàpies de Barcelona inaugura una exposición que recorre la trayectoria de la cineasta surrealista francesa, en la que se revela este cortometraje antihitleriano
El periodo de entreguerras fue tan caótico y revolucionario en el mundo de las artes, que se decía que cada movimiento artístico tenía la esperanza de vida de una semana. En esta insaciable cascada de ismos, muchos nombres quedaron enterrados en un cierto olvido, detrás de otros que lograron más fama. Germaine Dulac es una de estas artistas que tienen alguna cuenta pendiente: pionera del cine experimental francés, con una mirada feminista y queer —Henry Miller, admirador de su obra, la llamaba “una gran lesbiana”—, es una de las primeras cineastas surrealistas. De hecho, su filme La coquille et le clergyman, de 1928, es considerada la primera película surrealista, rodada antes de Un perro andaluz, de Luis Buñuel.
Su participación en el movimiento se desdeñó hasta el punto de que se atribuía a Antonin Artaud la dirección de la película de Dulac. El propio Artaud, compañero de batallas de André Breton, la llamó a gritos “vaca” en la noche del estreno. Ahora, el Museu Tàpies de Barcelona ha organizado una exposición, que se inaugura este jueves, para repasar la trayectoria de la cineasta francesa y hacerle justicia. Es la primera exposición centrada en esta figura que se lleva a cabo en Europa. Y durante la investigación y la preparación ha habido alguna sorpresa: el equipo, liderado por la comisaria Imma Prieto, ha descubierto varios filmes inéditos de Dulac, uno de ellos un cortometraje antihitleriano, Ce qu’il a dit, ce qu’il a fait (Lo que dijo, lo que ha hecho), que conecta como un rayo con nuestros tiempos.






