Al imprescindible alto el fuego contemplado en el plan de Trump deben seguirle medidas que garanticen los derechos de los palestinos
La aprobación por parte de Israel y Hamás del plan auspiciado por Donald Trump para detener la guerra de Gaza es, sin duda, una noticia que merece ser saludada por cuanto el alto el fuego —que debe entrar en vigor esta tarde— supone el fin inmediato de una matanza indiscriminada de civiles gazatíes que ha costado ...
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la vida a más de 67.000 personas y horrorizado al mundo.
Es preciso reconocer que, aunque el plan no sea claro y contenga graves defectos —sobre todo lo que se refiere a los derechos de los palestinos—, su aceptación supone una victoria diplomática para el presidente estadounidense, que ha presionado a Benjamín Netanyahu para que ordene a su ejército acabar con los ataques. Aun así, el primer ministro israelí ha insistido hasta el último momento en engrosar el contador de víctimas: ayer, con el acuerdo ya aceptado formalmente por las dos partes, nueve personas murieron en la Franja bajo las bombas.








