El Papa publica una exhortación apostólica en continuidad con Francisco para poner a débiles y marginados en el centro de la Iglesia, sin “esperar que las fuerzas invisibles del mercado resuelvan todo”

León XIV sigue la estela de Francisco y, si había alguna duda, este jueves ha publicado su primera exhortación apostólica, segundo tipo de documento pontificio en importancia tras la encíclica, firmada el 4 de octubre, día de San Francisco, y que completa un texto que había dejado a medias su predecesor. Lleva por título Dilexi te (Te he amado), “sobre el amor a los pobres” y es una reflexión de 28 páginas sobre cómo los débiles y marginados deben ser el centro de la misión de la Iglesia, porque según argumenta, siempre lo han sido.

De hecho, el Papa dedica la mayor parte del texto a recorrer la historia cristiana, con una enorme profusión de citas, desde el Evangelio a los últimos papas, pasando por santos y padres de la Iglesia, casi como si fuera necesario demostrar empíricamente a los escépticos, dentro de la Iglesia, algo que se hubiera olvidado. “Muchas veces me pregunto por qué, aun cuando las Sagradas Escrituras son tan precisas a propósito de los pobres, muchos continúan pensando que pueden excluir a los pobres de sus atenciones”, señala.