La línea que va de l’Hospitalet a Puigcerdà comienza hoy un corte de 16 meses por obras

La circulación de la línea ferroviaria R3 (la que va de L’Hospitalet de Llobregat a Puigcerdà / La Tor de Querol) sufrió este lunes varias incidencias en plena hora punta -con demoras y trenes suprimidos- justo 24 horas antes de que se inicie un corte ferroviario de 16 meses por el desdoblamiento de los 17 kilómetros que van de Parets a la Garriga. Las incidencias han comenzado a primera hora de la mañana de este lunes, después de que la falta de tensión en la catenaria afectara a la totalidad de la línea. No fue la única incidencia. La caída de un árbol interrumpió el servicio entre Vic y Balenyà-Hostalets y posteriormente hubo otros episodios que llevaron a los trenes a acumular retrasos. Los usuarios saben que las incidencias de esta línea son rutina y denuncian que, meses antes del macrocorte, entre el 70% y el 90% de los trenes acumulan retrasos.

La plataforma de usuarios Dignitat a les Vies (Dignidad en las Vias) presetnaron este lunes la aplicación puntual.cat desarrollada por los propios usuarios de Renfe. RAC1 ha adelantado algunos datos. Solo el 24% de los trenes de la R3 que circularon este septiembre lo hicieron con menos de cinco minutos de retraso. Hubo un 6% de trenes que fueron suprimidos y el 70% restantes acumularon más de cinco minutos de retrasos. No es el único estudio, el colectivo Perquè no ens fotin el tren (Para que no nos quiten el tren) lleva años movilizándose contra el deterioro de la R3. La entidad también redactó un estudio entre junio de 2022 y enero de 2025. Este informe consideraba retraso cuando pasaban de tres minutos y constataban que solo el 10% de los trenes de la R3 que llegan a L’Hospitalet son puntuales mientras que en dirección contraria solo el 26% de los que llegan a la Garriga lo hizo puntual y solo el 5% de los que llegan a Vic. Además, comprobaron que después del desdoblamiento que se realizó entre la Garriga y Parets del Vallès (con un corte que se extendió de octubre de 2023 a febrero de 2024) el retraso en los trenes empeoró pasando de 27 a 35 minutos. En definitiva, el documento concluye que entre el 70% y el 90% de los trenes de la R3 llega con retraso de más de tres minutos, uno de cada cuatro trenes tiene demoras de más de 15 minutos y uno de cada diez de más de 30 (especialmente entre Vic y Ripoll). EL PAÍS ha consultado a Renfe sobre los datos de los informes y, una portavoz se ha limitado a asegurar que “desconocen la fuente” de los documentos y ha advertir que la empresa ferroviaria no dispone de estadísticas de retrasos.