Las fuerzas federales han desplegado gas lacrimógeno y pimienta y han disparado a manifestantes, tras días de protestas por las detenciones de migrantes, mientras que el presidente autoriza mandar a la Guardia Nacional

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le ha declarado la guerra a las ciudades demócratas, y a juzgar por las escenas de violencia que se sucedieron los últimos días, Chicago se ha convertido en un campo de batalla. Numerosas personas han resultado heridas y varias arrestadas en los enfrentamientos ocurrido...

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s entre las fuerzas federales y los manifestantes que protestaron el fin de semana contra el operativo de detención de migrantes que el Gobierno puso en marcha en la ciudad el mes pasado. Los agentes de inmigración usaron gases lacrimógenos e hicieron uso excesivo de la fuerza contra los ciudadanos que denunciaban los abusos cometidos contra los migrantes y las deplorables condiciones en las que los mantienen en los centros de detención.

La llamada Operation Midway Blitz, iniciada a principios de septiembre, ya se ha saldado con más de 500 detenciones de migrantes, según datos del Gobierno. Las protestas en contra del operativo se han ido multiplicando en las últimas semanas, lo que ha llevado al presidente Trump a autorizar la movilización de cientos de efectivos de la Guardia Nacional para contener las manifestaciones y proteger a los agentes federales. El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, también puso a disposición a las tropas texanas. Las autoridades de Chicago y del Estado de Illinois respondieron el lunes con una demanda contra la Administración para bloquear el despliegue en sus calles, pero una jueza federal declinó, por ahora, frenarlo. Se espera que los soldados lleguen este martes a la tercera ciudad más poblada del país.