Icomos, organismo de conservación del patrimonio mundial, pide paralizar un proyecto que no precisa evaluación ambiental y depende de un permiso del Ayuntamiento de Granada
La cercanía de una planta solar fotovoltaica proyectada en el entorno de la Alhambra, el Generalife y el barrio del Albaicín (Granada) preocupa a diversos colectivos y asociaciones por el posible impacto a estos bienes, inscritos por la Unesco en la lista del Patrimonio Mundial y por tanto, entornos de especial protección. Esa preocupación ha llegado a Icomos, el organismo asociado a Unesco competente en materia de conservación ...
y restauración de ese patrimonio mundial, que ha emitido un informe contundente: esa planta solar supone “un altísimo riesgo de impacto negativo” sobre los tres espacios y recomienda “encarecidamente la paralización de las actuaciones previstas”. También lanza una advertencia a las autoridades españolas, a quienes dice que “deben ser mucho más vigilantes y cuidadosas” de lo que son habitualmente ante actuaciones que “puedan representar un impacto negativo sobre un bien patrimonial” de interés mundial.
El lugar de instalación de la planta fotovoltaica, que está en proceso de conseguir permiso de construcción, está ubicado en el Fargue, o Alquería del Fargue (Granada), un barrio al noroeste de la capital, dependiente de ella y alejado del casco urbano, en zona rural. Por eso, la institución responsable de autorizarla es el Ayuntamiento de Granada. Allí recibieron hace algún tiempo el informe y, preguntados por este periódico sobre si tomarán alguna medida, remiten a la respuesta del concejal de Urbanismo, el popular Enrique Catalina, al PSOE en el último pleno municipal: “Es obligación legal del equipo de gobierno dar trámite a la solicitud, pero no hay una especial intención de impulsar el proyecto”.






