La nueva ofensiva del Kremlin ha alcanzado ocho regiones y deja cinco muertos. Zelenski pide una respuesta a la UE y Estados Unidos

Una oleada de ataques con cientos de drones y misiles lanzados contra Ucrania por las tropas rusas en la madrugada de este domingo ha tenido como principal objetivo la región de Lviv, fronteriza con Polonia, que ha sufrido el peor ataque en esta zona desde que comenzó la gran invasión del país vecino en febrero de 2022. La ofensiva del Kremlin ha golpeado ocho regiones y ha dejado cinco muertos. Cuatro de las víctimas, todos miembros de una misma familia, han fallecido en Lviv, donde los proyectiles han impactado en una zona industrial y en edificios residenciales, y otra en Zaporiyia (en el este de Ucrania), según datos ofrecidos por los servicios de emergencia.

En diferentes casos los objetivos han sido instalaciones encargadas del suministro energético, por lo que decenas de miles de personas se han quedado sin luz. De forma paralela, el Ministerio de Defensa ruso ha informado de que sus defensas antiaéreas han interceptado en su territorio 32 drones ucranios lanzados también en la pasada madrugada.

El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha detallado en redes sociales que el ataque ha tenido lugar con más de 50 misiles de diferentes tipos y unos 500 drones, al tiempo que reclamaba una respuesta de Europa y Estados Unidos para detener al presidente ruso, Vladímir Putin.