“Se está trabajando intensamente con nuestros socios para fortalecer nuestra defensa aérea, pero no es suficiente”, afirma Zelenski
Al menos cuatro personas han muerto en la madrugada de este viernes en Kiev, capital de Ucrania, de nuevo centro de los ataques llevados a cabo por Rusia en las últimas horas en diferentes regiones del país. Durante cerca de ocho horas, el cielo ha sido escenario de la llegada de cerca de medio millar de drones y casi una veintena de misiles de distinto tipo lanzados por las tropas del Kremlin que las defensas antiaéreas locales han tratado de interceptar. El objetivo esta vez en la principal urbe del país ha sido una treintena de edificios residenciales en diferentes barrios. Las actuaciones de los servicios de emergencia se siguen sucediendo con la llegada de la luz del día.
Un primer balance por parte del alcalde de la capital, Vitali Klitschko, hablaba de tres muertos y una treintena de heridos, entre ellos, al menos, dos niños y una mujer embarazada. Poco después, el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, que lo ha calificado de “ataque cruel”, ha elevado la cifra de víctimas mortales a cuatro.
“Este ha sido un ataque deliberadamente calculado con el objetivo de causar el máximo daño a la población y a la infraestructura civil. Tan solo en Kiev, decenas de edificios de apartamentos resultaron dañados”, ha denunciado el mandatario a través de sus redes sociales, donde ha informado de algunos daños en la sede de la Embajada de Azerbaiyán por la metralla de un misil Iskander.








