Me parece un guion complejo, una dirección potente, la evidencia de que existe un autor haciendo cine de verdad. O al menos, el que a mí me gusta
Ignoro a quien se le ocurrió primero (Arantxa Echevarría o Agustín Díaz Yanes) escribir un guion sobre esa pesadilla colectiva que duró infinito tiempo llamada ETA, sembró de cadáveres, familias devastadas, angustia de casi todo dios ante un monstruo incontrolable e indestructible durante tantas décadas, que culminó su salvajismo volando un supermercado ab...
arrotado de gente inocente. Pero los dos decidieron que la protagonista debía de ser una policía infiltrada en la macabra organización, ciudadana anónima y responsable en gran parte del progresivo derrumbe de esta, mediante un arma tan poderosa como la información. El tema, a pesar de su similitud, da para muchas películas. Y el público, masivo en el caso de La infiltrada, agradecerá seguir con interés algo que ocurrió aquí y entonces, sabiendo que hace 10 años llegó el gozoso final de una barbarie que parecía eterna.
Estuve entretenido con La infiltrada y fascinado, como siempre, con la interpretación de Carolina Yuste, una actriz que, al igual que Patricia López Arnaiz, justifica el precio de la entrada.






