Redacción Internacional (EFE).- La Asamblea General de la ONU prosiguió este miércoles su 80 periodo de sesiones con posturas cada vez más marcadas entre los abanderados y los detractores de este organismo, que pusieron sobre la mesa crisis globales como la de Haití, la guerra en Ucrania y Gaza y el programa nuclear iraní.
Defender o atacar la ONU
La jornada la abrió el rey de España, Felipe VI, con una cerrada defensa del multilateralismo y de la ONU como institución «imprescindible, insustituible», pidiendo a la comunidad internacional que no guarde silencio frente a la guerra en Gaza y al Gobierno israelí que detenga la «masacre».
La voz del jefe de Estado español se sumó a la de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Chile, Gabriel Boric, y de Colombia, Gustavo Petro, quienes, junto al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reclamaron en un foro alterno un refuerzo de la democracia global.
Mientras que el presidente de Argentina, Javier Milei, arremetió contra la ONU al calificarla de «un gobierno de burócratas» y acusarla de querer «imponer a los ciudadanos del mundo un modo de vida determinado», en un discurso que hizo eco de las palabras de su aliado y homólogo de EE.UU., Donald Trump.















