Cuando se acabó la emisión en Prime Video, a ‘MasterChef’ todavía le quedaban un par de horas en TVE. Una cadena pública también debería velar por la higiene del sueño de sus espectadores

Si ayer Chenoa hubiese abierto la gala como la semana pasada, con un “Alexa, es hora de empezar”, seguro que alguno habría pensado en Alexia Putellas, que en ese momento veía en París como su compañera Aitana ganaba su tercer Balón de Oro consecutivo en esa gala en la que no estuvo el Real Madrid porque no se ajunta con el premio desde que el año pasado no se lo dieron a Vinicius.

Quienes se encargan de la salud mental de los concursantes de Operación Triunfo podrían tomarlo de ejemplo para dejarles claro lo importante que es mantener la elegancia en la derrota y que nadie es demasiado grande como para estar eximido de hacer el ridículo, pero Chenoa no se refería a Alexia, sino a Alexa, el asistente virtual de Amazon, la plataforma que este año vuelve a acoger el talent, aunque con los estrepitosos fallos de sonido, que ya son marca de la casa; no está la cosa para presumir de tecnología. Es digno de análisis que en los dos programas musicales más relevantes: Operación Triunfo y Benidorm Fest, haya canciones que se escuchen como si las cantaran desde el fondo de una piscina.