El equipo blanquirojo ha pasado de ser admirado en Europa a ser el colista de la Liga

Los números y las sensaciones justifican el pesimismo que se vive alrededor del Girona después de un año 2025 tan difícil de asumir para un club en fase de estabilización como de digerir para una ciudad “reconsagrada” —palabra utilizada por uno de sus políticos de cabecera y que no necesariamente significa cruel— y todavía no muy familiarizada con el fútbol de Primera División. No hay lugar, en cualquier caso, en el que se pueda mantener la calma cuando se pasa de la cúspide al ...

fondo en solo doce meses, los que van de septiembre de 2024 a septiembre de 2025.

El equipo es el colista con un solo punto después de encajar 15 goles y sumar tres expulsiones en cinco jornadas de Liga. Únicamente ha ganado tres de los últimos 24 partidos si se contabilizan los resultados de la pasada temporada en la que evitó a última hora el descenso a Segunda División y se pudo mantener en la máxima categoría que recuperó en 2022-2023. Hoy visita San Mamés (19.00) con hasta ocho bajas y cuatro jugadores del filial después del estropicio del sábado contra el Levante (0-4) en un estadio que espera ser reconstruido o cambiado como es Montilivi.