Madrid (EFE).- La ministra de Igualdad, Ana Redondo, descarta dimitir a pesar de que la crisis de las pulseras de control de agresores se agranda debido a la presión política ejercida por la oposición, las explicaciones exigidas por el socio de coalición Sumar y después de haber trascendido que el Poder Judicial advirtió de problemas con los dispositivos.
Redondo ha defendido este lunes que el trabajo de su departamento en la gestión de los dispositivos Cometa es «excelente» y permite salvar vidas, por lo que ha negado que vaya a presentar su dimisión por las incidencias: «Sería irresponsable por mi parte irme en este momento», ha dicho en el canal 24 Horas.
Tras reiterar que los dispositivos siempre han funcionado correctamente y que ninguna mujer ha sido asesinada portando uno, la titular de Igualdad ha anunciado que ya se está preparando un nuevo contrato de licitación de las pulseras, que se activará a partir de mayo de 2026.
Redondo ha avanzado que el nuevo contrato, que tendrá una extensión de tres años con dos prórrogas, incluirá mejoras que evitarán que se produzcan incidencias detectadas en el sistema.
Presión política












