El proyecto MultiplexAI, liderado por instituciones europeas y africanas y con tecnología española, convierte microscopios convencionales en dispositivos capaces de diagnosticar enfermedades tropicales olvidadas gracias a un teléfono móvil

Un gesto sencillo, colocar un teléfono móvil sobre un microscopio convencional y ajustarlo con un adaptador impreso en 3D, convierte un proceso laborioso en otro inmediato. Hasta ahora, el análisis de una muestra de sangre para detectar enfermedades parasitarias como la malaria o las filariasis exigía la mirada paciente y entrenada de profesionales altamente cualificados, que escasean en muchas regiones del mundo. Sin embargo, un nuevo proyecto que podría resultar revolucionario, el MultiplexAI permite arrojar diagnósticos instantáneos: la cámara del smartphone capta la muestra de sangre que se aprecia a través del microscopio y, en segundos, un algoritmo de inteligencia artificial señalará todas las afecciones visibles.

“Es como una especie de filtro de Instagram que busca todos los parásitos que contiene la muestra”, explica Miguel Luengo-Oroz, CEO de SpotLab, la compañía española que ha desarrollado desde 2018 la tecnología que sustenta el proyecto, coordinado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), y en el que colaboran nueve instituciones de África y Europa. “Nuestro objetivo es usar la inteligencia artificial para convertir a bajo coste millones de microscopios convencionales en una red de dispositivos inteligentes que proporcionen diagnósticos fiables y conocimiento médico para todas las personas, en cualquier lugar”, añade.