Desertores del régimen de Pyongyang relatan la creciente represión y el deterioro de los derechos humanos denunciado por la ONU

El artículo 1 de la Ley de Rechazo de la Ideología y la Cultura Reaccionarias de Corea del Norte, aprobada en 2020, expone los motivos por los que Pyongyang considera la norma necesaria: “Contribuye al fortalecimiento de nuestro sentido de la ideología, la revolución y la clase social mediante el lanzamiento de una poderosa batalla para obstaculizar la entrada y la distribución de la ideología y la cultura reaccionarias y la ideología y la cultura antisocialista...

s”. El artículo 7 añade que se aplicarán sanciones estrictas, incluida la pena de muerte, contra cualquier ciudadano que “introduzca, vea o distribuya ideología y cultura reaccionarias”, en función de su gravedad.

La medida forma parte de una terna de normas que Kim Ilhyuk, un desertor norcoreano, denomina “las tres leyes diabólicas”. Fueron impulsadas durante el cerrojazo de la pandemia, con la intención a someter a un control aún más estricto a la población del país que Kim Jong-un, líder supremo de Corea del Norte, rige con puño de hierro. El foco, en gran medida, eran los jóvenes, y su interacción con culturas extranjeras.