Esperança Cladera, Jaël Bestué, Paula Sevilla y Maribel Pérez estarán en la final mundial seis meses después de ganar los World Relays
Un segundo antes de separarse y desperdigarse por la pista, cada una a su zona, las cuatro relevistas del 4x100 español, forman un corro, juntan las cabezas y gritan, gritan muy alto, y dicen lo primero que les pasa por la cabeza. Luego salen y, todo oficio, convertidas ya en unas súper especialistas en la materia, agua que fluye por un canal, aseguran cada cambio para cruzar la meta en 42.53 y pasar como segundas, por detrás solo de Jamaica. Entonces, rápidamente, siempre con prisas, Esperança Cladera, Jaël Bestué, Paula Sevilla y Maribel Pérez vuelven a juntarse y vuelven a abrazarse y vuelven a formar otro corro, felices de mantener vivo su romance, el romance de España con el relevo corto. Este domingo solo estarán ellas, no habrá más representación española, y lucharán por todo, esta vez sí arriesgando, intentando que el testigo nunca pierda velocidad, que vaya siempre por delante de ellas, en busca de una medalla en la final, en la penúltima prueba del Campeonato del Mundo de Tokio (14.06 hora española).
La tarde del sábado ha hecho la criba en todos los relevos. Por el camino se ha caído el 4x400 masculino de Estados Unidos o el 4x100 de Italia, campeón olímpico en su día. España no falla, solo en el 4x400, donde se quedan al filo de la clasificación por puntos. Las chicas echan en falta a Paula Sevilla, con quien hubieran estado en la final. Las semifinales se disputan con solo 45 minutos de diferencia y la manchega de La Solana cumple órdenes y sale con las sprinters, que se encontrarán en la final con Jamaica, Francia, que entra justo por detrás, Estados Unidos, que manda en la otra carrera, Alemania y Gran Bretaña.






