España empieza a soñar con las medallas olímpicas de Los Ángeles en las pruebas de relevos después de ganar dos medallas en los World Relays (plata en 4x400m y bronce en 4x100m de mujeres) y clasificar a cinco de sus seis equipos para el Mundial de Pekín 2027

España se frota las manos a dos años de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Ahora, de repente, sin que nadie lo esperara, nuestras velocistas, en un país de fondistas y mediofondistas, han logrado despuntar en las explosivas pruebas de relevos. Salvo algún éxito aislado en algún Campeonato de Europa, la selección nacional nunca había conseguido una base tan sólida. Hasta ahora. Las mujeres dieron el bombazo el año pasado, en Guangzhou (China), con el triunfo en 4x400m y la plata en 4x100m en los World Relays, una compet...

ición clasificatoria para los grandes campeonatos. En 2026, en Gaborone (Botsuana), en un estadio abarrotado de público, España, sin margen ya para la sorpresa, reafirmó su estatus con una medalla de plata en el 4x400m, con un nuevo récord nacional (3m 21,25s, novena mejor marca europea de todos los tiempos), y otra de bronce para el 4x100m.

El relevo largo va sumando un éxito tras otro. Hace un par de meses, en el Mundial en pista cubierta de Torun (Polonia), las mujeres del 4x400 se colgaron la medalla de bronce y el relevo mixto de 4x400, la plata. Las Golden Bubbles, como se las conoce, logran un segundo puesto después de una carrera sensacional que concluyó con un nuevo récord de España que mejora en casi tres segundos, un mundo, la anterior plusmarca (3m 24,15s). Las cuatro españolas tuvieron que hacer parciales en menos de 51 segundos para lograr este registro sobresaliente: Paula Sevilla (50,60s saliendo de tacos), Ana Prieto (50,70s), Rocío Arroyo (50,51s) y Blanca Hervás (49,44s).