El importe supera los 4,5 euros por kilo, aunque los agricultores creen que aún no cubre los costes de producción de las explotaciones tradicionales
El precio en origen del aceite de oliva ha vuelto a repuntar y se ha situado por encima de 4,5 euros por kilo, lo que supone el nivel más alto en lo que va de año. Tras el incremento se encuentra principalmente la escasez de existencias de cara a la recta final de la campaña de comercialización, que concluye en octubre. Los datos de la Agencia de Información y Calidad Alimentaria (AICA) revelan que ya se ha vendido el 94% de la anterior cosecha, por lo que los expertos vaticinan que el precio en origen seguirá al alza en las próximas semanas, hasta que arranque la siguiente campaña de comercialización con las aceitunas que se recolecten este año.
Otro elemento que está contribuyendo a la tendencia alcista de los precios son las previsiones a la baja de la próxima cosecha oleícola. Se espera que la producción se vea menguada por los efectos de las olas de calor del verano y la incidencia de algunas plagas como el prays (también conocido como polilla de olivo) y el algodoncillo (otro insecto). Estas han afectado principalmente en la provincia de Jaén, que concentra gran parte de la producción.






