Javier Guillén, director de la Vuelta, durante la rueda de prensa de hoy en Madrid. EFE/ Daniel González
Madrid (EFE).- La UCI decidió, tras la neutralización de la etapa de Bilbao, «mantener al Israel en la Vuelta», y después hubo «una llamada al boicot» que fueron claves para que la Vuelta terminara en medio del caos, dando «una imagen lamentable», señaló en una rueda de prensa multitudinaria Javier Guillén, director de la ronda española.
«Ha sido la Vuelta más dura. En Turín, no pensamos en una carrera en estos términos. Lamento y condeno lo ocurrido en la ultima etapa de la Vuelta. Las imágenes hablan por sí solas. Es inaceptable lo que ocurrió, especialmente en el circuito. No se saca nada bueno de lo que ocurrió. Lamento la imagen que se dio, y eso no se puede repetir», dijo Guillén.
El primer gran incidente se produjo en Bilbao, undécima etapa, cuando la carrera fue neutralizada a 3 km de meta. Los incidente en la línea de meta obligaron a buscar soluciones.
«Con la UCI hablamos para analizar los acontecimientos. Se les pidió que tomaran una posición e hizo un comunicado para mantener al Israel en carrera. Nos hemos guiado por su criterios, conforme a reglamento», detalló Guillén.












