Cada edición de la Vuelta Ciclista a España —van 80 en 90 años— pasa a la historia con los datos más importantes: el ganador, el número de etapas, los kilómetros recorridos, el lugar de inicio o el lugar de llegada. En la memoria de los aficionados, sin embargo, se incrustan momentos que les parecieron épicos —la victoria del suizo Tony Rominger en la cima del Naranco en 1993, por ejemplo— y otros que, por sencillos e inesperados, pasaron a formar parte de su educación sentimental —podría ser la sonrisa y el saludo en un perfecto castellano de Laurent Fignon a un niño en una meta de Leganés—....
A veces, la Historia también se cruza con el deporte. La edición de 2025 pasará al recuerdo como la de las protestas contra la operación bélica de Israel, que ya ha costado la vida a más de 64.000 palestinos y en la que se violan diariamente los derechos humanos de la población civil atacada. Cuando se adquiera la perspectiva que da el tiempo se podrán comprender todos los detalles de lo sucedido en estos días. Cuando desaparezcan las certezas de quienes aseguran tenerlas y se añada el contexto necesario, esas protestas pasarán a formar parte de la historia de la prueba. Lo harán en su justa medida y ayudarán a explicarla.











