El primer ministro de Israel habló la semana pasada sobre los derechos fundamentales del pueblo palestino. En una entrevista con el medio israelí Abu Ali Express, Benjamín Netanyahu, que desde 2024 es un fugitivo de la justicia internacional por supuestos crímenes contra la humanidad perpetrados durante la actual
licto-en-oriente-proximo-en-directo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-09-13/ultima-hora-del-conflicto-en-oriente-proximo-en-directo.html" data-link-track-dtm="">ofensiva en Gaza, expresó su voluntad de abrir el paso fronterizo que separa la Franja del territorio egipcio para permitir el avance de los palestinos hacia Egipto. Cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio señaló que así se incurriría en una “violación flagrante del derecho humanitario internacional” por suponer una “limpieza étnica”, Netanyahu lo acusó de querer encarcelar a los gazatíes en una zona de guerra, y defendió el derecho de cada persona a “escoger con libertad su lugar de residencia”.
Ese derecho a la libre elección de residencia que el mandatario contempla para los palestinos no existe en Ciudad de Gaza, donde las bombas israelíes han expulsado en pocos días a un cuarto de millón de personas a las que se les exige que huyan hacia el sur, cerca de la frontera con Egipto. Este sábado, los portavoces militares reclamaron de nuevo a los cientos de miles de personas que permanecen en la zona que se fueran, mientras seguían bombardeando bloques residenciales de más de 10 pisos de altura.






