En la opa que el BBVA tiene en marcha para hacerse con el Banco Sabadell, los llamados accionistas minoritarios tienen un papel fundamental: a ellos van dirigidas las campañas publicitarias que una y otra entidad han lanzado en el último año en radios, televisiones y hasta marquesinas de las paradas de autobús, porque son ellos los que tienen una de las llaves para que esta oferta pública de adquisición prospere o fracase. Este grupo de accionistas, unas 200.000 personas físicas y jurídicas que en la mayoría de los casos también son clientes del banco, representa el 49% del capital de la entidad. Y según Jordi Casas, presidente de la Asociación de Accionistas Minoritarios del Banco Sabadell, están más cohesionados de lo que se podría pensar y se decantan por rechazar la oferta. “La opa fracasará, tiene los pies de barro”, asegura.
“El accionista de aquí sabe muy bien donde tiene las acciones y lo que vale su banco”, señala Casas en una conversación telefónica, justos después de empezar el plazo para que los poseedores de acciones del Banco Sabadell comuniquen al BBVA si se adhieren o no a la oferta. Tras la autorización por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el calendario de la opa empezó el lunes pasado y terminará el 7 de octubre. La oferta prevé pagar una acción nueva y 0,7 euros por cada 5,5483 títulos del banco catalán, y el próximo día 18 el Consejo de Administración del Banco Sabadell emitirá un informe para determinar su postura sobre la opa. Pero, según Casas, a los accionistas minoritarios no les hace falta esperar, ya que les basta con hacer números.










