Los responsables del metro de Barcelona han presentado este martes un plan para prevenir y evitar los suicidios en la red, además de ofrecer apoyo a los viajeros que los hayan presenciado. El plan, que se basa en carteles en los andenes dirigidos a personas que tienen pensamientos suicidas y en las estaciones pensados para quienes los han presenciado, tiene una gran relevancia. En sí mismo y porque es la primera vez que la ciudad habla abiertamente del problema y toma medidas para afrontarlo. En los últimos cinco años la red ha vivido 122 intentos de suicidio, 31 con resultado de muerte. En lo que va de este año se han consumado dos muertes. El metro de Barcelona registra 1,6 millones de trayectos al día, tantos como habitantes tiene la ciudad.

“Son datos que no queremos esconder, necesitamos compartirlos, queremos hablar de ello, porque la mejor manera de abordarlo es hablando”, ha defendido la presidenta de la empresa pública Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y teniente de alcalde del Ayuntamiento, Laia Bonet, sobre un fenómeno que ocurre en el transporte público que la ciudadanía conoce en alguna medida, pero del que oficialmente no se había hablado. La concejal de Salud, Marta Villanueva, ha explicado que la campaña obedece a que “la salud mental importa, y romper el tabú y el estigma es fundamental”. “Durante un tiempo se pensó que hablar de ello podía generar un efecto llamada, y ahora sabemos que no”, ha argumentado recordando que Barcelona tiene un plan propio de salud mental.