El Tribunal Supremo juzgará en los próximos meses al fiscal general del Estado por la supuesta filtración de un correo electrónico vinculado a la pareja de Isabel Díaz Ayuso. Este hecho insólito, que ya se daba por hecho, ha adquirido hoy carácter formal después de que el magistrado Ángel Hurtado haya dictado auto de apertura de juicio oral contra Álvaro García Ortiz, un trámite que supone que el jefe del ministerio público pasa a estar oficialmente acusado de un delito de revelación de secretos. La decisión de Hurtado no es recurrible y ahora será la Sala Penal la que tendrá que fijar la fecha para un juicio sin precedentes en la reciente etapa democrática. El juez rechaza suspender cautelarmente del cargo a García Ortiz, pero le da da cinco días para entregar una fianza de 150.000 euros para hacer frente a las posibles responsabilidades económicas que se le puedan imponer en caso de condena.

García Ortiz se enfrenta a penas de hasta seis años de cárcel e inhabilitación por, supuestamente, filtrar un correo electrónico enviado a la Fiscalía en febrero de 2024 por el abogado del empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña, en el que reconocía que su cliente había cometido dos delitos fiscales y proponía al Ministerio Público un pacto que le librara de entrar en prisión.