El líder de Junts, Carles Puigdemont, ha presentado una recusación contra tres magistrados del Constitucional, lo que retrasará alrededor de un mes la tramitación del recurso de amparo que formalizó ante el órgano de garantías el julio último. El tribunal iba a admitir este martes el recurso, por considerar que tiene relevancia constitucional, y al mismo tiempo estaba prevista la denegación de la medida cautelarísima pedida por Puigdemont para que se levante su orden de detención en España. Esta orden seguirá en vigor, y en paralelo se tramitarán las recusaciones contra los magistrados Enrique Arnaldo, Concepción Espejel y José María Macías, del sector conservador del tribunal. El recurso contra la no aplicación de la amnistía al delito de malversación se empezará a analizar ya en octubre próximo.

Fuentes del Constitucional informan que cuando se hayan resuelto las recusaciones —que con toda probabilidad serán rechazadas— se producirá sin más retrasos la admisión a trámite de la solicitud de amparo. Paralelamente, se formalizará la decisión de no anular la citada orden de detención. De momento, estas resoluciones quedan paralizadas. La defensa de Puigdemont resta importancia a este retraso y considera que la recusación contra los mencionados magistrados era ineludible por estimar manifiesta su falta de imparcialidad. Se citan, en este sentido, pasajes del libro Tiempo de Constitución, en el que el autor, Enrique Arnaldo, —sostiene el escrito— muestra su “animadversión” hacia el líder de Junts. La recusación contra los magistrados Macías y Ëspejel alude a sus anteriores cargos, desde los que se argumenta que criticaron los planes independentistas como delictivos.