“¡Queremos ir al cole!" “¡Queremos ir al cole”. Es el grito que han proferido decenas de niños y padres concentrados este lunes por la mañana frente al Ayuntamiento de Massanassa. Hoy no han podido iniciar el curso escolar, como la mayoría de sus compañeros, porque los barracones que deben sustituir a los dos centros de Infantil y Primaria, Ausiàs March y Luis vives, destruidos por la dana del pasado 29 de octubre, aún no están preparados. Aún se está asfaltando el patio, no hay agua, no hay luz. Esta misma mañana aún se estaban descargando las mesas y las sillas para amueblar las aulas prefabricadas, instaladas en mitad del polideportivo municipal, mientras varios operarios echaban cemento a lo que será el patio. “La no tornada al cole”, reza la leyenda de una pancarta colgada en una de las vallas de la obra.
La demora en la puesta a punto de las instalaciones en esta población de la comarca de l’Horta Sud de Valencia, epicentro de la catástrofe, afecta a cerca de 600 estudiantes, muchos de cuales asistían al citado colegio de Luis Vives, donde murió un operario el 24 de noviembre al derrumbarse una parte de la estructura a causa de las riadas que se llevaron la vida de 228 personas. En el primer inicio del curso escolar después después de la catástrofe, el consejero de Educación, José Antonio Rovira, ha participado en un acto por este motivo en Castellón, lejos de la zona de la dana, y el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, no tenía programado nada de contenido educativo en su agenda.








