¿Dónde invertir los ahorros? ¿Cómo conocer y aminorar los riesgos de una operación? ¿Cómo gestionar un gran patrimonio? ¿Es posible trazar un futuro financiero holgado durante la jubilación? La educación financiera es siempre una asignatura pendiente, cierto, pero también un concepto imprescindible para las entidades bancarias y para los clientes, en constante evolución. Nueve de cada diez españoles que han requerido de la figura del asesor financiero afirman que el servicio prestado ha sido bueno (65%) o muy bueno (24%), según un estudio realizado por el Observatorio Caser sobre asesoramiento financiero profesional, que analiza la percepción y el conocimiento existente en España por parte de la población y los profesionales del sector.
Según ese informe, una cuarta parte de los españoles (24%) ha contratado alguna vez servicios de asesoramiento financiero. Su demanda es cada vez mayor y, por tanto, también la de profesionales especializados en banca privada. Los clientes de alto patrimonio, especialmente, necesitan disponer de aquellas estrategias que mejor se adapten a sus necesidades y objetivos específicos. Se impone la figura de un guía experto que ayude a tomar decisiones inteligentes para mejorar su bienestar económico y alcanzar sus metas.






