Unicaja impulsa una evolución basada en la innovación y la inclusión financiera. Soluciones que mejoran notablemente la accesibilidad digital y facilitan el uso de los servicios financieros a todos los clientes, incluidas las personas mayores o con discapacidad. Porque el progreso llega para facilitar, no para complicar las cosas

La digitalización no es solo un proceso imperativo o de moda para adaptarse a los tiempos. La tecnología redefine la educación (presencial y a distancia) y los procesos empresariales (en las pequeñas y medianas empresas y en las grandes compañías). Pero también ha redibujado profundamente la relación entre las entidades financieras y sus clientes. En un entorno vertiginoso, en el que los usuarios exigen inmediatez, seguridad, accesibilidad y experiencias personalizadas, la innovación se convierte en un pilar estratégico.

La evolución ha sido drástica: apenas el 30% de los hogares españoles eran usuarios de banca digital en 2011 y la cifra aumentó hasta llegar a más del 70% en 2022, según datos del Banco de España. Consciente de este escenario, Unicaja lidera un proceso de transformación digital que apuesta por soluciones que mejoran la experiencia del cliente, optimizan los procesos internos y refuerzan su compromiso con la sostenibilidad y la inclusión financiera. Esa mejora de las capacidades tecnológicas en Unicaja ha permitido la puesta en marcha de iniciativas como la implantación de un sistema de autenticación reforzada con biometría en la banca digital de Unicaja denominado Unicaja Key, el asistente virtual Nica, las huchas digitales o la plataforma hipotecaria digital. Estas acciones forman parte de una estrategia digital robusta, enfocada en la seguridad, la innovación continua y en mejorar la experiencia del cliente.