Israel teme que su economía sufra si la Unión Europea toma represalias comerciales por la guerra de Gaza. Así lo revela el Estado israelí en documentación remitida a inversores internacionales de su deuda soberana a la que ha tenido acceso El PAÍS. Según alerta, “cualquier resultado negativo de la actual revisión de su acuerdo de libre comercio con Israel por parte de la Unión Europea, podría tener un impacto negativo sustancial en la balanza comercial de Israel y afectar negativamente su situación financiera”.
Esta advertencia lanzada a los mercados financieros por parte de Israel este mismo lunes 1 de septiembre llega después de que el 20 de mayo de 2025, la alta representante de la Unión Europea (UE) y vicepresidenta de la Comisión, Kaja Kallas, anunciara el inicio de una revisión del Artículo 2 del Acuerdo de asociación UE-Israel. “Esta revisión evaluará el cumplimiento por parte de Israel de los derechos humanos y los principios democráticos, un elemento esencial del acuerdo. Este es el primer paso de un procedimiento que podría eventualmente llevar a la suspensión del acuerdo”, amenazó hace menos de cuatro meses Bruselas.
La iniciativa de cortar relaciones comerciales con Israel partió de España e Irlanda. Un comunicado de Moncloa de febrero de 2024 señalaba que “ante la situación insostenible en Gaza y con el riesgo de una catástrofe humanitaria aún mayor por la ampliación de la operación militar israelí sobre Rafah, el presidente del Gobierno de España y el primer ministro de Irlanda piden por carta a la Comisión Europea una evaluación urgente del Acuerdo de asociación UE-Israel para que investigue si se están cumpliendo los puntos esenciales de la relación en materia de derechos humanos y principios democráticos. Asimismo, se propone que el Consejo de la UE tome las medidas adecuadas en caso de que se considere que Israel está incumpliendo sus obligaciones acordadas”.






