Hace cuatro años que a las mujeres y a las niñas afganas les fue cercenada toda manifestación de su dignidad al impedirles el ejercicio de todos los derechos humanos. El 30 de agosto de 2021, con la evacuación de las tropas de la OTAN, culminó la retirada de tropas de Afganistán y se inauguró el escenario de su negación de humanidad.
Afganistán estuvo sometido a un examen preliminar de la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional (TPI) desde 2007 hasta 2017.
El 20 de noviembre de 2017, el fiscal solicitó autorización a los jueces de instrucción para incoar una investigación sobre presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad relacionados con el conflicto armado en la República Islámica del Afganistán desde el 1 de mayo de 2003.
En 2022, la Fiscalía de la TPI reanudó su investigación y con posterioridad, motivada también por la comunicación de la Asociación Pro Derechos Humanos realizada en virtud del artículo 15 del Estatuto del TPI, ha impulsado el procedimiento en el que se emitieron órdenes de arresto contra dos líderes talibanes en Afganistán fundadas en la existencia de indicios razonables de que tanto el líder supremo afgano, Haibatullah Akhundzada, como el presidente del Tribunal Supremo, Abdul Hakim Haqqani. Ambos podrían haber cometido crímenes de lesa humanidad desde al menos agosto de 2021.







