Es habitual que en las sitcoms los grupos de amigos se vean todos los días. Así sucede en Cómo conocí a vuestra madre, Friends o The Big Bang Theory, series en las que cada episodio suele girar en torno a una situación que les ocurre en su bar, cafetería o piso de confianza. En el lado contrario, en la realidad, existen personas que tienen por mejores amigos a gente a la que pueden ver dos o tres veces al año, aunque las pocas veces que eso sucede el día transcurre como si nunca se hubieran separado y el tiempo no hubiera pasado desde la última vez que estuvieron cara a cara. En redes, algunos las han denominado “amistades de bajo mantenimiento”.
Olivia, cántabra residente en Madrid, es amiga de Paula, a la que conoció en el instituto y con la que habla una vez al mes, aunque a veces ni eso. Se ven un par de veces al año. “Me siento cómoda con esta amistad al 100%. Viene un poco de que las dos somos personas muy libres, muy ajetreadas”, relata la joven de 21 años. Aunque manifiesta que a veces sí que piensa que le gustaría sacar más tiempo para preguntar a su amiga cómo está, se muestra “contentísima” con la fluidez que tienen ahora. “Al final, siempre terminamos sabiendo qué pasa en la vida de cada una. Y nuestra amistad es sana, es compleja, tenemos nuestras bromas internas, nuestro propio lenguaje... Con que seas 100% natural, os queráis y os tengáis presentes, no es necesario hablar a menudo. Aunque si veo mucho flujo de mensajes, sí que pregunto si es urgente, para dar una respuesta inmediata”, matiza.






