Los aranceles del 50% impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a algunos productos importados de la India han entrado este miércoles en vigor, en lo que pretende ser una represalia de Washington contra el país asiático por sus compras de petróleo ruso. El nuevo gravamen, justificado por Trump al considerar que la India financia la invasión a gran escala rusa de Ucrania, duplica el fijado anteriormente (25%) sobre las exportaciones indias y amenaza su competitividad exportadora frente a rivales regionales como China y Vietnam.

La India es uno de los principales compradores de energía rusa, solo por detrás de China. “Están alimentando la maquinaria de guerra rusa, y si hacen eso, yo no voy a estar contento”, aseguró hace unas semanas el mandatario republicano en una advertencia al Gobierno indio.

Un funcionario del Ministerio de Comercio indio consultado por la agencia Reuters, que habló bajo condición de anonimato, ha manifestado que los exportadores afectados por los aranceles recibirían asistencia financiera y se les alentaría a diversificarse hacia mercados como China, América Latina y Oriente Próximo. El comercio de bienes entre los dos países sumó 129.000 millones de dólares en 2024, con un déficit comercial estadounidense de 45.800 millones, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.