Los incendios forestales que han arrasado la comarca de Valdeorras, en Ourense, han dejado en el municipio de A Rúa una masa humeante de residuos plásticos y textiles. Se trata de un inmenso vertedero de restos de moquetas antitérmicas usadas para la fabricación de automóviles. Estas cubiertas aislantes están diseñadas para arder muy lentamente. Para angustia de los más de 4.000 habitantes de este ayuntamiento, esa pausada combustión se mantiene desde el pasado 15 de agosto, cuando se adentraron en este depósito municipal las llamas del fuego de Larouco, el más grave de esta ola en Galicia.
Han pasado 12 días y estos desechos calificados de no peligrosos siguen combustionando sin que ninguna administración se haya hecho cargo de momento de su complicado sellado. “Estamos desprotegidos totalmente. Es muy desagradable y no sabemos lo que estamos respirando”, protesta una empleada de una de las empresas del polígono industrial de As Pedreiras junto al que está ubicado el recinto. Muchos de ellos van a trabajar con mascarillas y gafas de protección para afrontar un ambiente cada vez más irrespirable, cuentan. El vertedero está a unos 300 metros del parque empresarial, a 400 metros de viviendas y a apenas un kilómetro de dos centros educativos que comenzarán las clases el 8 de septiembre.








