El incendio declarado el jueves en una fábrica de ceras y parafinas de Òrrius (Maresme) quedó ayer controlado por los Bombers de la Generalitat que levantaron el confinamiento preventivo de los más de 800 vecinos del municipio. Pese al levantamiento de las restricciones y la desaparición de la gran columna de humo visible durante la jornada de ayer, el episodio ha abierto dos polémicas: las posibles afectaciones ambientales derivadas del vertido de parafina, un derivado del petróleo, en la riera de Riudemeia y el debate sobre el cumplimiento de las franjas de protección contra incendios forestales.El incendio podría haber empezado en zona forestal y habría entrado posteriormente en el interior de la fábrica de velas, que quedó totalmente derruida. Así lo ha explicado el alcalde del municipio, Xavier Masgrau, que recoge el relato de los trabajadores de la empresa que fueron testigos de los hechos y a la espera del informe oficial, las llamas se habrían originado en una zona de cañas, habrían saltado al patío exterior de la empresay después habrían afectado a toda la industria, donde había unas 500 toneladas de producto inflamable. Lee tambiénLa fábrica, dedicada a la producción de ceras y parafinas, ha quedado completamente calcinada. Ayer viernes, los Bombers todavía seguían remojando y asegurando la zona para evitar reavivamiento del fuego en puntos calientes de la estructura. En un futuro se analizará la situación del espacio donde estaba la nave, que antiguamente había ocupado una firma de postres lácteos y que desde hace unos años acogía esta fábrica de velas aromáticas, donde trabajaban 16 vecinos de la localidad. Una de las decisiones operativas adoptadas durante la extinción fue evitar, en gran parte, el uso intensivo de agua directamente sobre la nave afectada para impedir que grandes cantidades de parafina fueran arrastradas hacia el próximo curso fluvial. Sin embargo, parte del material habría llegado a la riera de Riudemeia, donde se han detectado aproximadamente 400 metros afectados.La Agencia Catalana de l'Aigua (ACA) tendrá que evaluar el alcance real de la contaminación cuando el incendio esté totalmente extinguido y, según se ha informado, requerirá a la empresa responsable la restitución ambiental de la riera hasta recuperar su estado original.Vertido en la riera de Riudemeia a consecuencia del incendio .LVLa situación ha despertado preocupación entre algunos vecinos, especialmente por el posible impacto sobre el acuífero subterráneo de la zona. Algunos residentes temen que la parafina se haya filtrado en el subsuelo a través de los terrenos arenosos de la riera y alertan de que las consecuencias podrían alargarse durante años. Sin embargo, el alcalde de Òrrius, Xavier Masgrau, ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad y asegura que, según las primeras informaciones disponibles “el acuífero está a salvo” y que la contaminación no ha llegado ni a los sistemas de captación, ni a la estación depuradora del municipio.Por otro lado, más allá de las consecuencias inmediatas del incendio, el caso también ha reabierto el debate sobre la prevención de los fuegos forestales en municipios rodeados de masa boscosa.La Federació d'ADF Maresme y Sud-est del Vallès Oriental ha expresado su preocupación a raíz del fuego y reclama el cumplimiento urgente de la normativa de prevención de incendios forestales, especialmente en lo que se refiere a las franjas de protección perimetral obligatorias en torno a núcleos urbanos y edificaciones situadas en entornos forestales. La investigación posterior analizará si la franja perimetral de protección, que no evitó que las llamas saltasen a la empresa, era la adecuada.Ejecutar correctamente las franjas de protecciónSegún la entidad, el incendio evidencia la importancia de tener correctamente ejecutadas las franjas establecidas por la legislación catalana, que fija medidas de seguridad destinadas a reducir la propagación del fuego y facilitar las tareas de extinción.La Federació denuncia que actualmente no todo el núcleo de Òrrius dispondría de las franjas ejecutadas conforme a los criterios técnicos exigidos y alerta de que esta situación aumenta el riesgo en caso de incendio y dificulta la protección de personas y bienes.Las ADF también sostienen que muchos municipios todavía no han completado las franjas obligatorias o bien las mantienen en condiciones insuficientes, con densidades excesivas de arbolado, carencia de podas o anchuras inferiores a los 25 metros establecidos en determinados supuestos normativos.La empresa siniestrada ha quedado totalmente destruida .ACNAdemás, critican determinadas prácticas de contratación pública que, según afirman, priorizan las ofertas económicas más bajas en detrimento de la calidad de los trabajos forestales, lo que acabaría derivando en actuaciones incompletas o insuficientes.En respuesta a estas críticas, el alcalde Masgrau defiende que, en lo que se refiere al entorno de la fábrica incendiada, el municipio se rige por la normativa aplicable que establece una franja de separación con menor densidad vegetal de unos diez metros entre el bosque y la actividad industrial.El episodio, no obstante, ha abierto el debate sobre si las medidas actuales de prevención son suficientes ante el riesgo creciente de incendios en especial ante una temporada donde se prevé temperaturas extremas, que genera un gran peligro en zonas boscosas con acumulación de combustible forestal..Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo