Verónica Clifford Carlos nació en California, tiene 28 años, es artista y escritora y también una mujer trans. En su pasaporte, expedido durante el actual mandato del presidente Donald Trump, figura como hombre, a pesar de que en el resto de su documentación anterior aparece como mujer. El pasado 10 de junio voló a Países Bajos con su padre y pidió asilo político al aterrizar en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol. La actual administración estadounidense solo reconoce dos sexos, hombre y mujer, y ella temía por su integridad si regresaba. Por eso, cuando el Servicio de Inmigración y Naturalización (IND) rechazó su petición, recurrió a la justicia del país. Es la primera demanda de su clase en llegar a un tribunal neerlandés y puede contribuir a cambiar la denominación de Estados Unidos como país seguro y sin persecución por motivo de género.
En la primera mitad de 2025, una treintena de ciudadanos estadounidenses han solicitado asilo en Países Bajos, según datos de IND. En años anteriores eran entre cinco y 18. Aunque oficialmente se desconocen sus motivos, LGBT Asylum Support, la ONG neerlandesa que apoya a Verónica, está en contacto con otras 22 personas de la misma nacionalidad. Tiene constancia, además, de que 17 han visto rechazada su petición de asilo. Todas ellas consideraban demasiado peligrosa la situación y predominaba el temor a las medidas represivas o la persecución.






