La presencia de Hansi Flick cambió a Frenkie de Jong. El técnico no solo recuperó la mejor versión del centrocampista neerlandés, sino que también lo protegió de la lucha interna que mantenía con la directiva. El preparador tenía un aliado: Deco. “Una de las primeras decisiones de Deco al frente de la dirección deportiva fue intentar renovar a Frenkie”, aseguran en Sant Joan Despí. No lo consiguió. Sin embargo, tras purgar las viejas rencillas con Laporta y compañía —en las que había sentido que lo señalaban desde la Junta: “No nos gustan sus números, ni en el campo ni en los despachos”, se quejaba un directivo en referencia a su alto salario y escasa participación en los goles—, De Jong firmó la paz con el club, siempre con Deco como puente.

“Yo me quiero quedar y el club quiere que me quede”, subrayaba De Jong al finalizar la última temporada. Ocurre, en cualquier caso, que su renovación sigue en el aire y su contrato expira el próximo junio. Pero, para acelerar la firma, De Jong ya tomó la decisión que quería el club: cambiar de agente. “Ahora que tenemos un interlocutor, le hemos enviado la primera propuesta de renovación”, aseguran desde la dirección deportiva. No esperan, sin embargo, que el nuevo vínculo del neerlandés se resuelva antes de que finalice el mercado. “No tenemos prisa. Estamos tranquilos, Frenkie es un jugador importante para Flick y para el club”, rematan las mismas fuentes.