Flick confía en el canario y en el holandés y busca el tercer eslabón del centro del campo

Cuando Deco regresó de Londres después de hablar con Hansi Flick sobre su posible incorporación al Barcelona, dijo una frase que todavía recuerdan en los despachos del área deportiva de la Ciudad Deportiva: “Es un entrenador de fútbol”. Dos años después, las mismas fuentes insisten: “Deco no se equivocó. Hansi mejora a los jugadores y eso es lo que hace un buen entrenador. Mire el caso de Raphinha y los de Pedri y De Jong”. El bra...

sileño encontró su mejor nivel en el ala izquierda gracias a Flick, mientras que el canario y el holandés se consolidaron como los líderes del centro del campo. Un mediocampo que solo parece carburar cuando el balón pasa por ellos: frente al Athletic, por ejemplo, el Barça se quedó con el 80% de la posesión.

El curso pasado, Flick cambió las funciones de Pedri —“es la posición en la que más cómodo me he sentido”, aseguró el canario—, de la misma manera que no le importó esperar a De Jong. Todavía con problemas en el tobillo, el alemán apostó por Bernal y Casadó hasta que el holandés estaba recuperado. “Con el balón te da muchísimo y estoy muy contento de que esté cogiendo su nivel, y vamos a ver al mejor Frenkie seguro”, aseguraba Pedri la campaña pasada tras la goleada del Barça en el Bernabéu. Meses más tarde, De Jong profundizaba sobre su sociedad con Pedri: “Cualquiera está cómodo a su lado. Es muy bueno. Podemos coger el control del partido si estamos bien. Es verdad que a veces tenemos esos momentos en los que nos miramos y decimos: ‘Hay que tener la pelota”. La temporada pasada, ambos fueron los dos centrocampistas más utilizados por Flick: 59 partidos el canario, 46 el neerlandés.