Los Parques Naturales de Cataluña podrían quedarse sin apenas gestión a partir de este otoño. Sus trabajadores alertan de que, si la Generalitat no encuentra una solución “urgente y contundente”, entre un 50% y un 80% de sus técnicos quedarán en la calle el 1 de noviembre. En esta fecha es cuando finaliza el programa temporal para el despliegue de los instrumentos de la gestión de la Red Natura 2000 (2022-2025), que se puso en marcha hace tres años y que da cobertura a 38 puestos de trabajo esenciales. En algunos casos, técnicos que llevan dos décadas en sus puestos pueden quedarse sin trabajo. En otros como en el Parque Natural (PN) de las Capçaleres del Ter i el Freser, quedará solo el director. En un manifiesto firmado por más de doscientos profesionales, estos alertan de que la finalización de este programa tendrá consecuencias devastadoras. Este viernes, con unos ánimos muy caldeados y profundo malestar, los trabajadores se reunirán en asamblea para decir las medidas a tomar.
La salida de estos 38 trabajadores, técnicos y administrativos, que a pesar de estar contratados como refuerzo mediante el programa temporal asumían funciones estructurales, dejará situaciones que dificultarán o impedirán la gestión del parque. Algunos podrían tener que “cerrar”, explican. La superficie total que gestionan los espacios de la Red Natura 2000 supera las 957.000 hectáreas terrestres. El Parque Natural del Alt Pirineu, con unas 79.500 hectáreas, el espacio protegido más extenso de Cataluña, cuenta en la actualidad con once trabajadores y en otoño quedarán siete, uno por cada 11.300 hectáreas. El parque del Montgrí, Illes Medes y Baix Ter perderá el 83,3% de sus técnicos, algunos que, sumando contratos programa, llevan más de veinte años en sus puestos. De la docena de parques afectados, la mitad están en la provincia de Girona, donde todos, como el de Cap de Creus, perderán empleados. También afecta al parque del Delta del Ebro, o al del Cadí.







