Ante los picos máximos de temperatura, los agentes rurales han activado este lunes el nivel 3 (sobre 4) del Plan Alfa (el mapa de peligro de incendios) en hasta 110 municipios catalanes, 38 más que el domingo. El riesgo de incendio es muy alto en buena parte del territorio, pero varios de los municipios afectados no cuentan con planes de emergencia contra incendios.

“Queda trabajo por hacer”, admite Álvaro González, jefe de servicio de implementación de Protección Civil de la Generalitat de Cataluña, cuando se le pregunta por la cobertura de los municipios catalanes en materia de incendios. De los 758 municipios que obligatoriamente deben contar con Plan especial de emergencias por incendios forestales de Cataluña (Infocat), la mitad (385) no lo tiene homologado. Algunos están caducados (319) y otros (66), directamente, no disponen del documento.

El Infocat es el plan de respuesta ante una emergencia por incendios forestales. Establece una estructura de gestión eficaz para minimizar riesgos y garantizar la seguridad de las personas. Pero los municipios no parecen otorgarle el valor que merece. Entre los ayuntamientos que no han presentado nunca este plan de emergencias destacan capitales de provincia (Lleida), capitales de comarca (Igualada, Puigcerdà, Borges Blanques y Pont de Suert) o poblaciones de más de 50.000 habitantes como Mollet del Vallès. Otras grandes ciudades del área metropolitana, como Badalona, Rubí o Montcada i Reixac lo tienen caducado desde hace entre 20 y 25 años, cuando debe actualizarse cada cuatro. “La protección no es la que debería ser. Son unos porcentajes muy inferiores a los esperados porque los municipios están obligados a tener el Infocat”, insiste González.