El PP ha desdeñado el pacto de Estado que Pedro Sánchez propuso este fin de semana durante su visita a las provincias de Ourense y León, donde constató la virulencia de unos incendios de sexta generación que han dejado ya una superficie quemada de 344.000 hectáreas según las primeras estimaciones del programa de vigilancia ambiental europeo Copernicus. El principal partido de la oposición, que gobierna en Castilla y León, Galicia y Extremadura, las tres comunidades más afectadas por los fuegos junto a Asturias (PSOE), considera que la iniciativa es una “cortina de humo” con la que el presidente del Gobierno “pretende ideologizar, confrontar y polarizar a la sociedad española” mientras La Moncloa no atiende a sus peticiones de los últimos días de movilizar “capacidades concretas” del Ejército.

“Su pacto de Estado no apaga los incendios ni da soluciones a la gente que está ahora mismo perdiéndolo todo. La gente esperaba mucho más [de Sánchez] que una huida hacia delante o una cortina de humo para intentar salvar la imagen después de haber estado desaparecido durante una semana”, ha arremetido Ester Muñoz, la portavoz del PP en el Congreso, en una comparecencia en Génova. Sánchez interrumpió el fin de semana sus vacaciones en Lanzarote para visitar dos de las comunidades más golpeadas por las llamas. El Gobierno, a través de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha apelado a la responsabilidad de los partidos políticos para que apoyen el pacto. “Ni los incendios ni las inundaciones que vivimos el año pasado son eventos aislados. Son eventos que vienen de la mano del cambio climático y, por lo tanto, tenemos que apostar por algo tan importante como un pacto de Estado ante la emergencia climática”, ha afirmado después de visitar el Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales (CCINIF) en Madrid.