La gestión de las catástrofes se ha convertido en terreno abonado para la confrontación política entre los dos grandes partidos. Mientras las llamas de una decena de incendios siguen devorando miles de hectáreas, sobre todo en Castilla y León y Galicia, PP y PSOE intercambian reproches y desmentidos, en un cuerpo a cuerpo que no encuentra tregua ni en momentos de extrema gravedad.

El epicentro de la batalla lo copan dos asuntos: la mayor o menor presencia en las zonas devastadas, y los supuestos recortes de medios para combatir incendios. La secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, criticó la ausencia de los presidentes autonómicos del PP sobre el terreno en los primeros compases de la crisis. “O están en El Ventorro o están tomando el sol en la playa o están en Miami o en paradero desconocido”, dijo mezclando la dana con los incendios de estos días, que pillaron de vacaciones a algunos dirigentes populares. Precisamente, esa es la crítica que ha venido sosteniendo toda la semana el ministro de Transportes, Óscar Puente, al que replicó el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, acusándole de “frivolizar con el dolor ajeno”.

Ambas formaciones han pedido comparecencias cruzadas. El PSOE de Castilla y León, la del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, para que explique la situación. Y el PP, la de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, para que rinda cuentas de una supuesta reducción de los medios aéreos de lucha contra el fuego. El redimensionamiento, de 47 a 42 aeronaves, figura en un documento de su ministerio, donde además se detalla que “un factor importante que impide contratar un mayor número de medios es la ausencia, por el momento, de Presupuestos Generales del Estado”.