Las spoof movies, o pelis de parodias, son tan viejas como el propio cine quizás porque el séptimo arte nació con vocación popular y no hay nada más popular que la risa. La primera, El pequeño robo del tren (1905), no es más que una versión humorística de El gran robo del tren (1903), el cortometraje más popular de su tiempo. Su director, Edwin S. Porter, vio el potencial de rodar de nuevo con actores infantiles y de esa forma tan sencilla dio el pistoletazo de salida a un género en el que destacó también Buster Keaton con sus parodias del cine de trenes y del oeste. Años después, llegarían Mel Brooks que vertebró su carrera en torno a las parodias, siempre desde el cariño, de distintos géneros, y los ZAZ, el trío formado por Jim Abrahams y los hermanos David y Jerry Zucker, que le insuflaron nueva vida con Aterriza como puedas (1980) y sentaron las bases de la parodia moderna, basada principalmente en la acumulación de gags, pero siguiendo una premisa que a veces se olvida: “Si estás haciendo una parodia de una escena de una película, tiene que funcionar independientemente de que entiendas o no la referencia”.

De una de los mayores éxitos de los ZAZ, Agárralo como puedas, llega ahora una nueva versión con Liam Neeson y Pamela Anderson, una de las parejas del verano. Un remake de una spoof, que se incorporará a una prolija lista de comedias disparatadas en las que hay algunas muy destacadas.