Francia es mucha Francia. Al menos por ahora y para esta España, incapaz de ponerse por delante en todo el duelo, al dictado del baloncesto y bíceps del rival. Un tropiezo que se une al de Portugal, en el primer envite de preparación para el Eurobasket, y que argumenta que al equipo de Scariolo le sobra voluntad y garra, pero le falta baloncesto para defender su trono, hasta ahora solo con un triunfo sobre la República Checa.

Al contrario de lo que ocurre en el Barça, donde no pasa de actor secundario —en ocasiones ni de figurante—, Willy Hernangómez se sabe el líder de la selección tras el cambio de guardia, con Rudy y Sergio Rodríguez jubilados, también con Llull de salida. Su MVP en el pasado Eurobasket y la buena sintonía con Scariolo, que ahora será el entrenador del acérrimo rival, el Madrid, acreditan al pívot, con tantos puntos en las manos como agujeros en defensa, muy NBA él. Pero como ya ocurriera con Pau Gasol en su momento, cuando España se encasquilla le busca con denuedo como Nemo a su madre. Y Willy responde, reversos, amagos, canastas, también mates. O, en muchos casos, saca personales. Y aunque frente a la República Checa resultó letal, no fue lo mismo ante Francia. Una tara desde la línea de los tiros libres que deberá pulir a contrarreloj con España para, tal y como indica su caché, poder recibir en los momentos calientes.