De Ciudad de México al Museo de los Tesoros del Mundo en Wichita (Kansas), de una casa de subastas en Los Ángeles a una bodega en New Hampshire y de las oficinas del FBI en Boston inminentemente de vuelta a la capital mexicana. Ese ha sido el largo peregrinaje de un manuscrito del conquistador español Hernán Cortés que data de 1527 y que fue robado al Archivo General del país latinoamericano a principios de los años noventa. Este 13 de agosto fue devuelto a México, tras la intervención de las autoridades en ambos lados de la frontera, el análisis de especialistas en documentos antiguos y una denuncia in extremis que impidió que el pedazo de papel volviera a cambiar de manos. “El robo y tráfico de antigüedades es un problema mundial”, afirma la agente Kristin Koch, en la primera entrevista que da el FBI sobre el caso. “Los criminales siempre encontrarán un mercado y venderán cualquier cosa a la que le puedan poner las manos encima”, agrega.

El documento mide apenas 21,5 por 15 centímetros. Se trata de una orden de pago entregada por Hernán Cortés a su mayordomo, Nicolás de Palacios Rubios, para que comprara el equivalente a 12 pesos de oro de “azúcar rosado”, posiblemente durante una expedición en el actual territorio de Honduras. En la parte frontal están las instrucciones de compra en español antiguo y en el reverso, la confirmación del dueño de una botica, maestre Francisco, de que recibió el pago.