Había una pequeña escultura de Auguste Rodin, un dibujo a pastel de Amadeo Modigliani, un bodegón de Pieter Brueghel, litografías de Pablo Picasso, muebles de época, tapices, espejos antiguos, lienzos, tablas renacentistas y un valioso retablo de madera policromada del siglo XVI que representa la pasión de Cristo. El empresario alemán con pasaporte suizo Günter Hans Ludwig Kiss y su esposa habían convertido su lujosa villa en la localidad italiana de Lesa (2.400 habitantes), a orillas del lago Maggiore, en un pequeño museo con más de 300 obras de arte. Multimillonario y polémico, Kiss y su mujer fallecieron con pocos días de diferencia en febrero de 2023 y su muerte desató una rocambolesca historia que ha durado dos años y en el que se mezclan una confidencia anónima a los Carabinieri, un camión de mudanzas de Cádiz y una operación conjunta de la Guardia Civil y el Ministerio de Cultura.
El resultado final: la recuperación de 62 obras de arte valoradas inicialmente en más de tres millones de euros que salieron ilegalmente de España en 2021 y que ahora han pasado a formar parte del patrimonio nacional. Sin embargo, la historia aún tiene un epílogo pendiente. La Unidad Central Operativa (UCO) todavía busca tres valiosas obras de la pareja fallecida cuyo rastro se pierde en Alemania, Bélgica y Reino Unido.







