Amanda Gutiérrez, abogada y fundadora de Futpro, sindicato de mujeres futbolistas profesionales, deja la presidencia del organismo que inició el movimiento #SeAcabó de las jugadoras españolas que sacudió el mundo tras el beso no consentido de Luis Rubiales a Jennifer Hermoso en plena celebración del Mundial. Gutiérrez estuvo presente en las negociaciones de la cumbre de Oliva, medió con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y negoció con otros sindicatos y la Liga F un convenio colectivo más digno, con especial atención a la maternidad y la conciliación. “Cuatro años después, puedo decir con orgullo que hemos conseguido eso y mucho más”, aseguró en un comunicado en el que cita avances como un protocolo reforzado contra el acoso o el acompañamiento a jugadoras embrazadas. “Gracias por caminar juntas estos años y por demostrarme que unidas somos imparables”, añade.
Desde su creación en 2021, la huella de Futpro se evidenció en la selección española, con acuerdos para incrementar las primas y medidas que permiten a las jugadoras viajar con sus hijos a los grandes torneos. En 2022, antes de la Eurocopa, la Federación anunció la equiparación de las condiciones económicas entre las selecciones masculina y femenina, la regulación de derechos de imagen y mejoras en las condiciones de trabajo. Pero aquellos pasos eran insuficientes. Y la crisis de las 15 antes del Mundial fue un impulso para lo que sucedió después.








